El dolor como señal
Para mí el dolor no es solo un problema del sitio donde duele. Es una señal de que el cuerpo lleva tiempo pidiendo algo. Cuando el dolor se hace crónico, casi nunca hay una sola causa.
En consulta veo con frecuencia una suma de cosas: inflamación alimentada por una dieta con muchos procesados, azúcar y harinas; poco descanso; posturas mantenidas durante horas; poco movimiento. Y, muy a menudo, tensión emocional acumulada: estrés, cargas que no son tuyas, no saber decir que no.
También miro los órganos. Un intestino irritado, por ejemplo, puede tensar la musculatura de la zona lumbar y estar detrás de un dolor de espalda que no se explica por la columna. Por eso pregunto por todo, no solo por dónde duele.
Cómo lo trabajo
La acupuntura es la herramienta principal. Según la medicina tradicional china, el dolor aparece donde la energía no circula. Con agujas finas y desechables trabajo la zona y también los puntos que tienen que ver con el origen. La sesión es indolora y muchas personas notan alivio y relajación desde las primeras veces.
Lo combino con masaje scraping (gua-sha) cuando hay mucha contractura, y con la consulta de naturopatía higienista para reducir lo que inflama: más fruta y verdura fresca, menos procesados, mejor descanso.
Si veo que detrás hay mucha carga emocional, lo hablamos. Soltar lo que pesa también se nota en el cuerpo.
Qué puedes esperar
La primera sesión dura 90 minutos y cuesta 50 €. Me cuentas tu historia, revisamos los informes y pruebas que tengas y, si procede, hacemos ya acupuntura. Las siguientes son de 60 minutos. Al principio suelen ser semanales y después cada 15 días o al mes.
Para la acupuntura hay packs de 4 y 8 sesiones. Es presencial, en el Centro Yoga Ópalo, en Ciudad Lineal (metro Pueblo Nuevo, líneas 5 y 7), si vives en Madrid o alrededores.
No te voy a prometer que el dolor desaparezca. Lo que busco es que duela menos, que dependas menos de él para organizar tu día y que entiendas qué lo empeora. Sigue con el seguimiento de tu médico y con tu medicación mientras tanto.
Lo que puedes hacer en casa
Pequeñas pautas que suelen ayudar con el dolor de larga duración:
- Muévete un poco cada día: caminar, estirar suave. El reposo total suele empeorar el dolor crónico.
- Cambia de postura cada media hora si trabajas sentado.
- Reduce azúcar, harinas refinadas y procesados durante un mes y observa cómo responde el cuerpo.
- Aplica calor suave en las zonas contracturadas antes de dormir.
- Apunta qué días duele más y qué pasó antes: comida, sueño, disgustos.
Si el dolor es nuevo, muy intenso, aparece tras un golpe o viene con fiebre, pérdida de fuerza u hormigueos, consulta antes con tu médico. Mi trabajo es un complemento a su tratamiento.



