La piel como espejo
La piel es el órgano más grande del cuerpo y también una vía de eliminación. Cuando el hígado, el intestino o los riñones no dan abasto con lo que les llega, la piel ayuda a sacar lo que sobra. Por eso, desde el higienismo, el acné es muchas veces un aviso de que hay demasiada carga dentro.
En consulta pregunto siempre por la comida. Lácteos, azúcar, bollería, fritos y procesados aparecen una y otra vez en las personas con acné. También el intestino: estreñimiento, gases o digestiones pesadas suelen ir de la mano de una piel inflamada. Y las hormonas, que cambian con el ciclo, con los anticonceptivos o al dejarlos.
La parte emocional también se ve en la cara. Épocas de estrés, de exámenes, de conflictos en casa o en el trabajo, y el brote aparece. Y al revés: el propio acné afecta a cómo te sientes, a cómo te relacionas, a si te apetece salir. Las dos cosas hay que tenerlas en cuenta.
Cómo trabajamos tu piel
La base es la consulta de naturopatía. Revisamos lo que comes, cómo digieres, cómo duermes y qué productos te pones en la piel. A partir de ahí hacemos cambios poco a poco: más fruta y verdura fresca, más agua, menos lácteos y azúcar, mejores combinaciones en el plato. No es una dieta de castigo, es aprender a comer de forma que tu cuerpo no tenga que sacar tanto por la piel.
Si hay mucha carga acumulada, el Programa Detox 21+7 es una buena manera de empezar: 28 días acompañados, individual o en grupo de hasta 4 personas, con dos sesiones a la semana.
Por fuera, el masaje e higiene facial ayuda a limpiar los poros, activar la circulación de la cara y aprender a cuidarla sin agredirla con productos demasiado fuertes. Tocar y apretar los granos en casa suele empeorarlos; en la sesión te enseño qué hacer y qué no.
Qué puedes esperar
La primera sesión dura 90 minutos y cuesta 50 €. Con la entrevista completa vemos qué factores pesan más en tu caso. Las siguientes son de 60 minutos, normalmente cada 15 días, para ir ajustando los cambios.
La piel tarda en renovarse, así que hay que tener paciencia. Muchas personas notan menos inflamación y menos brotes nuevos a las pocas semanas de cambiar la alimentación, pero lo normal es dar al proceso al menos dos o tres meses. Al principio, mientras el cuerpo se limpia, puede haber algún brote; es frecuente y suele pasar.
La consulta de alimentación la puedes hacer online desde cualquier sitio. El masaje facial es presencial en Madrid, en Ciudad Lineal, junto al metro Pueblo Nuevo. Si estás con tratamiento del dermatólogo, sigue con él; esto lo complementa.
Por dónde empezar en casa
Elige dos o tres de estas pautas y mantenlas un mes antes de juzgar el resultado.
- Prueba cuatro semanas sin lácteos ni azúcar añadido y fíjate en tu piel.
- Bebe agua a lo largo del día y empieza la mañana con fruta fresca.
- Lava la cara mañana y noche con un limpiador suave; menos productos suele ser mejor.
- Cambia la funda de la almohada dos veces por semana y no toques los granos.
- Cuida que vayas al baño cada día: un intestino que funciona alivia a la piel.
Si tienes acné con nódulos grandes y dolorosos, que deja cicatriz, o te afecta mucho al ánimo, consúltalo también con tu dermatólogo.


